miércoles, 30 de mayo de 2012

Las TIC y el nuevo rol del docente

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)  nos ofrecen posibilidades interesantes para establecer nuevas prácticas sociales y comunicacionales, que apunten a la construcción de marca de las empresas y la interacción con sus públicos.
La Dra. Francoise Paquienseguy1 argumenta que "la comunicación personal se encuentra cada vez más mediatizada, apoyada por herramientas técnicas"; y por esto las redes sociales se convierten en espacios que van más allá de la conversación. El comunicador social de hoy, debe comprender que esa personalización se acrecienta con el uso de dispositivos móviles como el Blacberry, el ipad o el iphone y que por ende los mercados cada vez son más segmentados, exigentes y el mensaje deja de ser masivo, para volverse más personal, pues el concepto de "sociedad de masas" ha desaparecido.

Al trasladar estos conceptos a la educación, observamos que el primer paso que deben dar las instituciones de educación superior para apropiarse de la dimensión comunicativa de las TIC, es garantizar en sus profesores el desarrollo de e-competencias (habilidades para la gestión de conocimiento tácito y explícito, que se enriquecen con la utilización de nuevas tecnologías y el uso estratégico de la información) que les permita programar en sus cursos, dinámicas pedagógicas que se apoyen en TIC y en las que se construya el conocimiento de forma colaborativa; sin caer en el error que plantea Pierre Lévy2 "no se trata de transferir enseñanzas clásicas en hipermedios interactivos o de eliminar la distancia, sino de crear nuevos modelos de adquisición de conocimientos y de construcción del saber. La tendencia más prometedora es el aprendizaje cooperativo".

El segundo paso es que los profesores comprendan que el nuevo modelo educativo mediado por TIC, rompe con el rol dominante del maestro y ofrece nuevas herramientas para la aprehensión del saber. Ahora el ciberespacio será el mediador fundamental de la inteligencia colectiva planteada por Levy. El educador entonces, debe diseñar encuentros académicos, en vez de clases; pruebas que valoren el proceso de aprendizaje y no exámenes de memoria; y foros de discusión colectiva, en vez de discursos de saber.

Hace algunas semanas en el SEMPES (Seminario Permanente de Educación) que realizamos en la UPB Seccional Palmira, nos planteábamos la inquietud sobre si era posible llevar cualquier curso a una plataforma digital, ya fuera de matemáticas o de ciencias sociales. Más allá de dar una respuesta exacta (pues hay saberes que requieren la exposición magistral del profesor), la discusión nos llevó a concluir que lo que debe cambiar es la tradicional clase pasiva en las que "el maestro habla y el estudiante calla" y que las TIC nos ofrecen múltiples herramientas para desarrollar procesos de aprendizaje atractivos, tales como:

Wikispace.
Slideshare.
Glogster.edu.
Prezi.
Google (herramientas).
Blip.tv
Jamendo.
Scribd.
Dropbox.
Twitter, entre otras.

De todos modos, lo anterior implica que los Directores de Docencia de las IES (profesionales que deben conocer del tema), revisen si nuestros docentes están preparados para aplicar las nuevas tecnologías en la educación, o siguen hablando de la teoría funcionalista de los años 50's y del dominio del emisor sobre el receptor.

Seguimos en contacto,



Carlos Fernando Valencia P.
Comunicador Social - Periodista.
Estudiante de segundo año de la Maestría en Comunicación Digital en la UPB Medellín, Colombia.
carlosfernando.valencia@upb.edu.co


REFERENCIAS

1. Paquienséguy, Francoise (2006) “Las TICs y sus usos hoy: constantes, cuestionamientos e hipótesis”, Conferencia presentada en el proyecto “Sociedad del Conocimiento y Diversidad Cultural”, UNAM

2. Lévy, Pierre. Cibercultura y Educación (1999) disponible en: cmapspublic2.ihmc.us/rid...6112/Cibercultura_y_educacion.pdf

2 comentarios:

Sofía López dijo...

Hola Carlos, muy interesante y útil para un tema que me interesa trabajar.
Un abrazo!

Carlos Fernando Valencia P. dijo...

Muchas gracias Sofía. La idea es seguir compartiendo experiencias que aporten a la formación de una mejor relación discente.