viernes, 31 de agosto de 2012

Propuesta de sistematización de un conocimiento específico como insumo de Gestión de Conocimiento en Red en la Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Palmira

Autores del proyecto:
Cristian Fernando Rosero H.
Carlos Fernando Valencia P.

Estudiantes de la Maestría en Comunicación Digital en UPB Medellín. Proyecto desarrollado como trabajo final para el Curso: Gestión del Conocimiento, liderado por la Docente: Lida Ximena Tabares.
Fecha: Agosto 31 de 2012.


Justificación

Para las instituciones educativas la obtención del conocimiento expresado en redes potencializa la inteligencia colectiva. En el presente trabajo se propone la creación de una red virtual educativa, en la que se sistematice y gestione el conocimiento adquirido de los participantes en el curso – taller “Presentaciones Efectivas” que se ofertará de forma virtual en la Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Palmira, a partir de febrero de 2013.

Este curso electivo se viene dictando de forma convencional en la Universidad (en el aula de clase)  para el Programa de Publicidad y nos parece interesante ofrecerlo a partir del próximo semestre a estudiantes de todas las carreras que estén interesados en el tema.

Para ello, planteamos la gestión de conocimiento en red (GC-Red) como una metodología para canalizar los procesos de participación, interrelación y aportes de experiencias de la relación discente durante el curso. De ahí que, por ser una propuesta piloto se procede a presentar únicamente las actividades de la primera unidad como espacio experimental a ser evaluado.

Cómo resultado final de este proceso, los estudiantes vivirán una experiencia única como conferencistas, en un seminario denominado “Hablemos de Publicidad” (Si sólo se inscriben de este programa) o “Hablemos de…” dependiendo de las carreras que confluyan en la convocatoria académica. La jornada de conferencias se hará a través de Skype, en el auditorio de la Universidad y tendrá entrada libre. Allí cada estudiante pondrá en práctica lo aprendido durante el curso.


Introducción al tema

El lenguaje nos permite compartir información y experiencias, que comunicadas efectivamente en una presentación, podrán ser vistas, oídas, interpretadas, comprendidas o sentidas, en forma eficaz, eficiente y exitosa. Para un estudiante es tan importante realizar bien el trabajo, como presentarlo en forma adecuada para persuadir y demostrar que realmente está bien hecho y cumple con los objetivos esperados.

En el ámbito profesional las presentaciones se realizan ante varios grupos de receptores tales como jefes, compañeros, clientes, proveedores, etc., los cuales siempre evalúan el trabajo de acuerdo con el impacto que éstas les produzcan.

Lo importante es la presentación realizada por y para seres humanos con diferentes características personales, profesionales y vivenciales, que cuando se conocen de antemano, facilitan el acceso y la aprobación.

Desde la presentación inicial de nosotros mismos, cómo nos vemos y cómo nos ven los demás, hasta la calidad de la comunicación y la forma en que la presentamos, las actividades del curso se efectuarán de una manera interactiva y con base en casos reales.


Participantes

Estudiantes de segundo año de pregrado en adelante, que se encuentren matriculados en la UPB Seccional Palmira, en cualquier carrera de pregrado y que deseen matricular el curso como una electiva.



Roles

-Gestor de Conocimiento: Profesor encargado del curso quién modera y contextualiza las discusiones, guía las diferentes actividades y organiza el conocimiento expresado en la red.

-Experto invitado: Participa en una de las videoconferencias de la Unidad 3 y supervisa como co-autor, el desarrollo normal y académico de la plataforma para futuros mejoramientos.

-Estudiantes: Discuten, aportan y crean un tipo de conocimiento social en torno a las diferentes unidades de aprendizaje que comprende el curso.




Espacio

Para la creación de la red virtual educativa se utilizó una wix, a la que se puede acceder en la siguiente dirección: http://xtianfdo.wix.com/presentacionefectiva estructurada bajo 3 coronas que contienen las siguientes zonas de interacción:


Zona de debate: Participan todos los estudiantes inscritos en el curso, a través de 1 foro de discusión por cada unidad.

Zona de aportaciones: Nos permite contextualizar las discusiones y aportes generados en los foros, involucrando una videoconferencia con un docente invitado y recursos audiovisuales con opinión de expertos, documentos de apoyo en PF y noticias de actualidad relacionadas con el tema.

Zona de servicios y resúmenes: Los procesos de síntesis y organización del conocimiento construido en red a lo largo del curso, serán sistematizados en la jornada de conferencias que se hará vía Internet al finalizar el curso. Cada estudiante deberá presentar previamente un artículo bajo normas APA que condense su conferencia, bajo los parámetros aprendidos en el curso.


Reglas de juego

El curso de Presentaciones Efectivas se desarrollará  durante 16 semanas del periodo académico y su metodología virtual, exige que el estudiante administre de forma eficiente su tiempo.

Cada estudiante que ingrese a la comunidad virtual, deberá en primer lugar, navegar y familiarizarse con la plataforma.  Posteriormente el moderador del curso indicará las actividades a desarrollar en cada unidad y los recursos de apoyo que tendrá a su disposición.

El desarrollo de los foros será de forma asincrónica y se contará con 4 foros, uno por cada unidad de aprendizaje, una videoconferencia con un profesor invitado y recursos audiovisuales con la participación de expertos en los diferentes temas que contempla el curso.

En la primera sesión se realizará un encuentro virtual con el tutor para socializar el acuerdo de convivencia en red, los objetivos del curso y la metodología a desarrollar. Cada estudiante hará una autopresentación, a qué carrera pertenece, por qué asiste al Taller y sus expectativas.

Todo comentario o intervención que se haga en los foros del curso, deben basarse en el respeto por la opinión del otro y propender por la construcción de inteligencia colectiva.

Como examen final del curso, cada estudiante deberá prepararse para dictar una conferencia vía Internet frente a un público real de la Universidad.


Sistematización de la experiencia.

El curso pertenece al área de formación profesional en el manejo de  expresión.

Cada estudiante entregará un artículo bajo normas APA y preparará su conferencia para presentarla por videoconferencia, sobre un tema libre relacionado con su formación profesional. Como resultado de esta experiencia académica, el tutor del curso, compilará los artículos y hará corrección de estilo del documento final que será socializado en la Universidad y entregado al área de biblioteca para su posterior consulta.


Contenidos a desarrollar en la comunidad virtual:

UNIDAD I: IMAGEN Y EXPRESIÓN ORAL DEL COMUNICADOR.
1- Técnicas y recursos en la persuasión de grupos.
2- 10 reglas de oro para hablar bien en público.
3- Conquista de los receptores.
4- Empleo seguro y persuasivo de la voz.


UNIDAD II: ORGANIZACIÓN DE LAS IDEAS
1- Planificación y objetivos de comunicación de la presentación.
2- Introducción, contenido y conclusión.
3- El montaje de un tema con estilo.
4- El ensayo.


UNIDAD III: LOS MAPAS MENTALES
1- Qué son y cómo elaborarlos. Técnicas.
2- El pensamiento irradiante.
3- Leyes de la cartografía mental.
4- La inteligencia social aplicada a las presentaciones.


UNIDAD IV: LA PRESENTACIÓN EFECTIVA
1- Cómo presentar o hacer una exposición efectiva.
2- Valoración de presentaciones hechas por expertos en diversos temas.
3- Autovaloración de presentaciones de los estudiantes.
4- Entrega de un artículo y preparación de un certamen académico como trabajo final, que se desarrollará al interior de la Universidad y llevará como nombre “Hablemos de Publicidad”. “Hablemos de ingeniería”, “Hablemos de Psicología”, etc, de acuerdo al pregrado que pertenezca el estudiante matriculado en el curso.


REFERENCIAS:

1. Fernández Hermana (2012). Introducción a la Generación y Gestión de información y conocimiento en red (G&GC-Red). Metodología de Trabajo en una RSVC. Documento creado para el curso Gestión de Conocimiento de la Maestría en Comunicación Digital de la Universidad Pontificia Bolivariana.

2. Rheingold (1996). Introducción. En: La comunidad virtual. Una sociedad sin fronteras. Gedisa, Barcelona, España (p. 15-34)

3. Rheingold (1996). La vida Diaria en el espacio cibernético: de cómo la contracultura computarizada creó un nuevo tipo de lugar. En: La comunidad virtual. Una sociedad sin fronteras. Gedisa, Barcelona, España (p.61-92)



miércoles, 22 de agosto de 2012

El e-business y el desarrollo del trabajo en red

Por: Carlos Fernando Valencia P*


Con la aparición del e-business, el mundo financiero se vio obligado a replantear su tradicional estructura organizacional, basada en el control por jerarquías (pirámide vertical de dominio), la producción en serie heredada de la Revolución Industrial y la rigidez laboral; para dar paso a una nueva estructura caracterizada por sistemas de control flexibles, labores en red periféricas (descentralizando la presencia del empleado) y la valoración del talento humano.

Bien lo plantea Castells[1] cuando afirma que “el hombre de la organización está en decadencia, mientras que la mujer flexible está en auge”; afirmación que no sólo se refiere a la importancia y la penetración laboral que ha alcanzado la mujer en el campo tecnológico en las últimas décadas, sino al surgimiento de un modelo de negocio multidireccional, gracias al desarrollo de las TIC. Esa nueva economía, basada en la red, abrió inmensas posibilidades a los inversionistas para dirigir su atención hacia las nacientes empresas.com, en un medio que por la agilidad de las transacciones y la expansión de los negocios del sector tecnológico, empezó a generarles un crecimiento de valor incalculable.

La red globalizó nuevas formas de flexibilidad organizativa: modelos de redes multidireccionales en los que empresas pequeñas y medianas se articulan para optimizar recursos y tiempos; modelos de producción basados en franquicias en los que se transmite el know how del negocio y se visibiliza y expande la marca y modelos de subcontratación para crear alianzas con empresas especializadas que agreguen valor al producto.

Sobre este tema, Castells nos presenta varios casos de efectividad de procesos en red[2]: Cisco Systems, Dell, Bennetton, Zara, Ebay, Amazon, entre otros; multinacionales que gracias a la globalización y el rompimiento de fronteras que trajo Internet, han logrado construir un modelo empresarial reticular. Logicamente, lo anterior no es gratis. Es el resultado del trabajo de varios años en las áreas de investigación y desarrollo (I+D) para optimizar sus recursos, aprovechar los avances de la tecnología de la información de redes y adaptarse a los nuevos entornos del mercado. Por eso trascender al e-business como modelo organizativo, les permitió contar con aspectos como la escalabilidad, interactividad, flexibilidad, la gestión de marca y la producción personalizada, que les entregaron una ventaja competitiva frente a sus competidores.

Definitivamente no es lo mismo producir un artículo en serie con procesos estandarizados en línea y centralizando todo el proceso en una fábrica; que transformar esa producción hacia un sistema reticular, descentralizado y mediado por las TIC: las diferencias son enormes, no sólo en los tiempos de entrega – respuesta, sino en el aprovechamiento del talento humano, la optimización de procesos y la flexibilización que otorga la red.


Las tesis del Cluetrain Manifiesto y su relación con los mercados de larga cola (Long Tail)

Gracias al capitalismo y a la evolución de los mercados, hoy tenemos más opciones como consumidores. Opciones que se triplican al interactuar con la red y poder “calificar” al producto, servicio o empresa. Anderson nos muestra de una forma muy didáctica, como los efectos de la red en el modelo de economía Long Tail[3] (de larga cola), ponen una baraja de productos sobre la mesa para que el usuario, o mejor en este caso, el ciberusuario satisfaga sus deseos y pueda recibir beneficios adicionales sin pagar por ello. Y en este mercado virtual aspectos como la reputación y el “boca a boca” determinan en gran medida quien subsiste en el medio.

Sin embargo, a pesar de esa abundancia de opciones en los mercados de larga cola, el usuario tiene escasez de tiempo; y no porque nos incrementen el número de canales en la televisión paga (por ejemplo) vamos a ver más televisión. El beneficio lo recibimos es en la búsqueda especializada que podemos hacer de acuerdo a nuestros gustos. A comienzo de la década de los años 80, eran pocas las opciones que teníamos al prender el TV y nos tocaba conformarnos con la programación de las 2 cadenas nacionales. Hoy ese concepto ha cambiado.

Varios de los enunciados del Cluetrain, evidencian la transformación de la regla 80/20 en los mercados Long Tail, pues al consumidor ya no se le puede imponer, es selectivo, cambiante, se mueve en micro-nichos de acuerdo a sus gustos y preferencias; no se deja engañar por la publicidad y no se conforma con un buen precio: busca calidad e innovación. Lo anterior favorece estos nuevos mercados en la medida en que las empresas que actúan en él, entiendan que en la economía Long Tail, los mercados no son simplemente centros o lugares de intercambio; son espacios humanizados, en los que hay compradores activos, inteligentes y ávidos de ser atraídos por propuestas innovadoras y que satisfagan sus necesidades.


* Comunicador Social - Periodista, Especialista en Administración y candidato a Magíster en Comunicación Digital (2012). Autor del blog digitveo.



Referencias y consultas:

1. Castells, M. (1996). 3. La empresa red: cultura, instituciones y organizaciones de la economía informacional. La era de la información. La sociedad red. (1). (3ª. Ed.) Madrid: Alianza Editorial, 201-254.
  
2. Castells, M. (2001). 3. E-business y la nueva economía. La galaxia internet. Reflexiones sobre internet, empresa y sociedad. Madrid: Areté, 81-135.

3. Anderson, Ch. (2006). La economía Long Tail. De los mercados de masas al triunfo de lo minoritario. Barcelona: Ediciones Urano S.A., 165-191.

Video:

Discovery. (2008). La Internet – Burbuja punto com Ebay y Amazon. Recuperado de: http://youtu.be/grDLcZupdU0

Documento:

Levine, R.; Locke, C.; Searls, D., & Weinberger, D. ( 1999). The Cluetrain Manifesto. Recuperado de: http://www.cluetrain.com/book/index.html. 95 tesis de El Manifiesto Cluetrain. (Versión en español). Recuperado de: http://tremendo.com/cluetrain

lunes, 4 de junio de 2012

¿Estamos preparados para el impacto de las TIC?


Por: Carlos Fernando Valencia P.*

Como punto de partida, de las múltiples definiciones existentes sobre el significado de las tecnologías de la información y la comunicación (TIC), , destacamos dos mencionadas por Cobo Romaní (2009) (1) para abordar la reflexión del artículo de hoy.
Desde una dimensión tecnológica, las TIC se definen colectivamente como innovaciones en microelectrónica, computación (hardware y software), telecomunicaciones y optoelectrónica -microprocesadores, semiconductores, fibra óptica- que permiten el procesamiento y acumulación de enormes cantidades de información, además de una rápida distribución de la información a través de redes de comunicación.
Desde una dimensión social, las TIC se pueden definir como herramientas que las personas usan para compartir, distribuir y reunir información, y comunicarse entre sí, o en grupos, por medio de computadores o redes interconectadas. Se trata de medios que utilizan tanto las telecomunicaciones como las tecnologías de la computación para transmitir información.
En este artículo nos interesa ir más allá de la simple definición técnica y entender cómo la innovación tecnológica ha transformado y seguirá transformando los usos y hábitos cotidianos. Los usos, porque los dispositivos móviles le permiten al ser humano, hacer más cosas que sólo hablar por télefono: escuchar noticias, música, conversar en línea con muchos sujetos a la vez, opinar, construir contenidos, participar en activismo social, etc; y los hábitos, porque la convergencia de medios y la multiplataforma, permiten llevar consigo actividades que hace 20 años eran impensables con un teléfono: geolocalización, leer la noticia de última hora, consultar indicadores económicos, revisar el estado de las vías, comprar artículos en línea, etc.
No cabe duda que hemos ganado mucho con la innovación tecnológica. Inclusive hoy, está de moda hablar de la incursión de las TIC en el ámbito educativo, su contribución al mejoramiento de procesos organizacionales y su aporte a la formación de estudiantes y ciudadanos. Pero hay que preguntarse, ¿Hasta dónde es efectivo ese alcance?, pues no sería conveniente que las TIC se usaran solamente para que el profesor "empaquete" contenidos y el proceso de enseñanza tradicional siga igual.
El entorno educativo de las TIC
Por supuesto que la apropiación adecuada de la tecnología por parte de un profesor, depende no sólo del acceso que tenga a la misma, sino de las e-competencias que él desarrolle para aprovecharla dentro de su actividad pedagógica. Más aún cuando el estudiante universitario del siglo XXI se mueve con facilidad en un entorno digital, contrasta la información que el profesor le comparte en el aula de clase y en muchas ocasiones, solamente le basta consultar en un móvil para verificar la procedencia de los contenidos.
Por eso el profesor que se limite a una o dos referencias en la red (cibergrafía) y no prepare a conciencia su encuentro con los estudiantes (prefiero este término al de "clase"), podrá ser aventajado por uno de sus pupilos, o peor aún, puesto en la palestra pública en caso de que no cite adecuadamente el sitio del cual haya tomado la información.
Otro elemento significativo a tener en cuenta en este análisis es la forma en que se están promoviendo e implementando las TIC en los diferentes países latinoamericanos. Inclusive en el ámbito empresarial, muchas empresas dicen "tenerle miedo" a las redes o a la comunicación digital, pero la verdad es que esta afirmación proviene de un desconocimiento de las mismas o por el temor a explorar un mundo nuevo, en el que no puedan tener el control. ¿Tendremos también docentes con esta prevención?

Las tecnologías digitales por sí mismas, son una gran herramienta para soportar procesos de comunicación organizacional, pero actualmente se está concibiendo en muchas organizaciones que incursionar en las TIC es comprar y llenar las oficinas de hardware y software. En el sector educativo por ejemplo, hace algunos meses citaba en uno de mis textos escritos para la Maestría, el caso de una escuela, en la que con bombos y platillos se inauguró una gran sala de cómputo con 50 equipos conectados en red. Hoy lamentablemente la sala sólo funciona dos veces a la semana para la clase de sistemas... ¿Desconocimiento por parte del Rector del potencial que tiene en sus manos? ¿Ignorancia del cuerpo docente del uso de TIC en sus procesos pedagógicos? o ¿Miedo a que los muchachos usen las redes sociales y pierdan el control?

Lo anterior se denomina "inflación digital" término planteado por Daniel (2001), citado por Piscitelli (2) y que el autor define como el aumento sostenido y generalizado del nivel de confianza frente al papel de las tecnologías en la educación; pero por otro lado, el desconocimiento de sus potencialidades y usos en la formación. Dicho de otra manera, esa confianza en que las TIC son la salvación, es una afirmación peligrosa y puede llevar a una institución o empresa a que adquiera la tecnología, pero que no sepa qué hacer con ella.
Según un informe presentado por el Instituto de Técnicas Educativas de la Confederación de Centros de Enseñanza (CECE) de España (3), el 35% de los docentes no usan las TIC por falta de conocimiento. Según las afirmaciones del propio Director del CECE, Mariano del Castillo, "muchos estudiantes saben más que sus profesores en el manejo del computador e internet y ha advertido de que, ante esta desventaja, el docente siente inseguridad porque el riesgo de error en esta profesión es muy importante".
Finalmente, aporto a la discusión un video(4) que resume el trabajo que realiza la Provincia Ibérica (España) en este ámbito de las TIC y su incursión en la educación. Presten atención a los aspectos más relevantes, pues no podemos olvidar que la responsabilidad está en manos de directivos, profesores, empresarios, gobernantes y todos aquellos que están inmersos en el sector educativo.

* Comunicador Social - Periodista. Estudiante de segundo año de la Maestría en Comunicación Digital de la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín en Colombia. 2012. 


REFERENCIAS

1. Cobo Romaní, Juan C. El concepto de tecnologías de la información. Benchmarking sobre las definiciones de las TIC en la sociedad del conocimiento. Revista Zer Vol 14. No. 27 de 2009. España.
2. Cristobal Cobo ( 2010 ) ¿Y si las nuevas tecnologías no fueran la respuesta? en Piscitelli, Alejandro et al. “El proyecto Facebook y la posuniversdad.Sistemas operativos sociales y entornos abiertos de aprendizaje”, disponible en: http://www.dreig.eu/caparazon/2010/05/07/pdf-proyecto-faceboo/págs. 131- 147

4. Video sobre TIC y Educación en España. Recuperado de Canal de la Provincia Ibérica marista en: http://www.youtube.com/watch?v=ZDAstlyZkiU&feature=fvst

miércoles, 30 de mayo de 2012

Las TIC y el nuevo rol del docente

Las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC)  nos ofrecen posibilidades interesantes para establecer nuevas prácticas sociales y comunicacionales, que apunten a la construcción de marca de las empresas y la interacción con sus públicos.
La Dra. Francoise Paquienseguy1 argumenta que "la comunicación personal se encuentra cada vez más mediatizada, apoyada por herramientas técnicas"; y por esto las redes sociales se convierten en espacios que van más allá de la conversación. El comunicador social de hoy, debe comprender que esa personalización se acrecienta con el uso de dispositivos móviles como el Blacberry, el ipad o el iphone y que por ende los mercados cada vez son más segmentados, exigentes y el mensaje deja de ser masivo, para volverse más personal, pues el concepto de "sociedad de masas" ha desaparecido.

Al trasladar estos conceptos a la educación, observamos que el primer paso que deben dar las instituciones de educación superior para apropiarse de la dimensión comunicativa de las TIC, es garantizar en sus profesores el desarrollo de e-competencias (habilidades para la gestión de conocimiento tácito y explícito, que se enriquecen con la utilización de nuevas tecnologías y el uso estratégico de la información) que les permita programar en sus cursos, dinámicas pedagógicas que se apoyen en TIC y en las que se construya el conocimiento de forma colaborativa; sin caer en el error que plantea Pierre Lévy2 "no se trata de transferir enseñanzas clásicas en hipermedios interactivos o de eliminar la distancia, sino de crear nuevos modelos de adquisición de conocimientos y de construcción del saber. La tendencia más prometedora es el aprendizaje cooperativo".

El segundo paso es que los profesores comprendan que el nuevo modelo educativo mediado por TIC, rompe con el rol dominante del maestro y ofrece nuevas herramientas para la aprehensión del saber. Ahora el ciberespacio será el mediador fundamental de la inteligencia colectiva planteada por Levy. El educador entonces, debe diseñar encuentros académicos, en vez de clases; pruebas que valoren el proceso de aprendizaje y no exámenes de memoria; y foros de discusión colectiva, en vez de discursos de saber.

Hace algunas semanas en el SEMPES (Seminario Permanente de Educación) que realizamos en la UPB Seccional Palmira, nos planteábamos la inquietud sobre si era posible llevar cualquier curso a una plataforma digital, ya fuera de matemáticas o de ciencias sociales. Más allá de dar una respuesta exacta (pues hay saberes que requieren la exposición magistral del profesor), la discusión nos llevó a concluir que lo que debe cambiar es la tradicional clase pasiva en las que "el maestro habla y el estudiante calla" y que las TIC nos ofrecen múltiples herramientas para desarrollar procesos de aprendizaje atractivos, tales como:

Wikispace.
Slideshare.
Glogster.edu.
Prezi.
Google (herramientas).
Blip.tv
Jamendo.
Scribd.
Dropbox.
Twitter, entre otras.

De todos modos, lo anterior implica que los Directores de Docencia de las IES (profesionales que deben conocer del tema), revisen si nuestros docentes están preparados para aplicar las nuevas tecnologías en la educación, o siguen hablando de la teoría funcionalista de los años 50's y del dominio del emisor sobre el receptor.

Seguimos en contacto,



Carlos Fernando Valencia P.
Comunicador Social - Periodista.
Estudiante de segundo año de la Maestría en Comunicación Digital en la UPB Medellín, Colombia.
carlosfernando.valencia@upb.edu.co


REFERENCIAS

1. Paquienséguy, Francoise (2006) “Las TICs y sus usos hoy: constantes, cuestionamientos e hipótesis”, Conferencia presentada en el proyecto “Sociedad del Conocimiento y Diversidad Cultural”, UNAM

2. Lévy, Pierre. Cibercultura y Educación (1999) disponible en: cmapspublic2.ihmc.us/rid...6112/Cibercultura_y_educacion.pdf

jueves, 24 de mayo de 2012

La blackberrymanía y su redefinición en el aula de clase


Por: Carlos Fernando Valencia P*.

¿Qué hago con estos muchachos que mantienen con la cabeza agachada, chateando con ese blackberry y no me prestan atención? Esta fue la queja que recibí de una de las profesoras de la facultad de Publicidad la semana pasada y que motivó la escritura del siguiente texto; pues el proceso siamesiano[1] que están viviendo nuestros jóvenes universitarios con los dispositivos móviles, ha generado “dolor de cabeza” en más de un docente.

Es importante reconocer que la aparición de las tecnologías móviles ha llevado a los ciudadanos a comprender su entorno desde otro punto de vista. Ya el problema no es sólo de accesibilidad, sino de la transformación en los comportamientos y usos del sujeto; lo que ha denominado Eduardo Vizer[2] como una paradoja: “los jóvenes mantienen una conexión permanente y al mismo tiempo la sensación de aislación individual”, lo que los mantiene inmersos en una especie de burbuja digital.

El concepto en que se insertan estas nuevas prácticas sociales, conlleva a que el rol del educador se transforme hacia un mediador en la construcción de procesos significativos de aprendizaje. Han quedado atrás los tiempos de la clase magistral impuesta por el maestro como una verdad única, para dar paso a espacios de formación de nuevas prácticas pedagógicas que se soportan en la innovación tecnológica y reconceptualizan el concepto del aula. En otras palabras, el maestro ha perdido la función dominante de la clase.

Pero lo anterior, contrario a la opinión de algunos profesores enclaustrados en el modelo pedagógico del siglo pasado, no acaba con la loable labor del educador, sino que la potencializa en la medida en que le entrega nuevas rutas y dinámicas para la apropiación del conocimiento. Como bien lo afirma Lévy “quién enseña debe estimular la inteligencia colectiva de sus estudiantes en vez de ser un mero proveedor de conocimientos”.

Reinventando el aula del siglo XXI
El investigador francés Michel de Certeau (1990), citado por Gómez Mont[3], esgrime que “el sujeto de comunicación inventa lo cotidiano de mil maneras”. Clara premisa para entender que las prácticas comunicacionales se elaboran permanentemente y de forma compleja, sin control ni sesgo, más allá del que impone el propio usuario.

Hace algunas semanas, en uno de mis cursos electivos de Introducción al Cine, en el que convergen estudiantes de varias disciplinas, desarrollamos una práctica de aprendizaje cooperativo, para aprovechar las tácticas generadas por los estudiantes con sus dispositivos móviles dentro del aula. Se trataba de estimular el uso de un aula de aprendizaje virtual gratuito, que previamente había preparado con diferentes rutas y recursos académicos. El estudiante tendría la libertad de navegar en su dispositivo móvil y como producto del ejercicio, elaboraría un escrito de dos páginas sobre el tema en cuestión.

Los recursos ofrecidos, incluía interacción con videos en Youtube, lectura de textos cortos en blogs especializados, foros e inclusive inducía a la consulta en línea del RAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española), como herramienta de revisión ortográfica; aspecto que hemos ido olvidando lamentablemente con la llegada de las TIC.

Los primeros 15 minutos los usé para explicar la actividad y las múltiples posibilidades que tenían para acceder a la construcción de su escrito (en parejas para motivar la discusión) y por supuesto que cada dupla de estudiantes tenía libertad de escoger el camino en la red. Las reacciones de algunos fueron de sorpresa, pues se trataba del segundo parcial y les parecía extraño que no se acudiera al “típico examen” con preguntas de respuesta nemotécnicas.

El resultado de esta convergencia entre lo tecno-educativo y los usos frecuentes del blackberry, el iphone o el ipad, permitió evidenciar un interés “casi aventurero” por realizar el ejercicio; porque sentían que le asignaban a su práctica cotidiana con sus dispositivos móviles, nuevos usos en pro de su formación profesional; más allá del chat y las redes sociales.

Cabe advertir que cuando hablamos del uso social de una tecnología, las instituciones educativas no pueden pensar que basta solamente con tener una comunidad capacitada en el uso de la misma; pues bien lo precisa Massit – Folléa (2002) citado por Gómez Mont[4] “es necesario comprender que el uso social de una tecnología es un concepto que va más allá del saber usarla. Ésta no hace al usuario, de igual manera que el acceso no es la apropiación”. Es necesario entonces, revisar los usos que le dan los estudiantes a sus dispositivos móviles, para que el profesor, modifique o adapte las rutas de enseñanza y el proceso de valoración[5] de lo aprendido por el estudiante.

El profesor de hoy, debe comprender que tanto la capacidad de las TIC para ser contingentes y diversas como su potencial para formar redes sociales, crean el escenario perfecto para que los jóvenes universitarios se apropien de la tecnología y creen nuevos patrones de uso de acuerdo a sus necesidades y prioridades. Pero esta incursión de las TIC en un aula educativa, sin un sentido de apropiación y aprovechamiento de los procesos de aprendizaje, no será más que un “café Internet personalizado” o una “modernización” del clásico proceso de enseñanza, pues una inversión considerable en computadores conectados a Internet no es la panacea ante la analfabetización digital y por el contrario se puede convertir en un proceso caótico de uso indebido por parte de los estudiantes.

Este inconveniente se asimila a la “ley del martillo” planteada por Chadwick (1998), citado por Cobo Romaní[6], que sufren muchas instituciones educativas por su afán de imponer la adopción de tecnologías, corriendo el riesgo de no usarlas como herramientas para mejorar procesos, sino de convertirlas en prótesis: “si se le da a un niño de 5 años un martillo, le parecerá que todo lo que encuentre a su alrededor necesita un buen martillazo”. No se puede caer en ese error.

Y en esta línea de análisis, muchas estrategias planteadas por la industria y el gobierno para el lanzamiento de una nueva tecnología, están orientadas hacia el éxito financiero y comercial de la misma, en una clara tendencia mercantil impulsada por la sociedad de consumo, en la que el rico accede y el pobre se excluye. Por fortuna, cada vez más se reduce los costos y basta con un plan económico para que el joven tenga el poder de las redes sociales en su móvil.

El estudiante como constructor activo
Con el aumento del acceso a Internet móvil y redes sociales evidenciado en los últimos cinco años, se construyen espacios importantes de participación democrática que empiezan, según Dahlgren[7], a alterar los paradigmas y la infraestructura de la esfera pública de forma variada y espectacular. Al evidenciar este fenómeno mediático,  en nuestros países latinoamericanos, los estamentos gubernamentales deberán prestarle atención a las tácticas y/o usos sociales con que están respondiendo la ciudadanía y las organizaciones sociales (entre ellas las de estudiantes universitarios).

Las TIC han dado lugar a nuevas prácticas sociales, no sólo en el aula de clase, sino en la sociedad. Prácticas en las que el individuo ya no es un consumidor tecnológico, sino que pasa a ser un sujeto constructor activo de significados (Vizer)[8]. Hoy el estudiante escucha, mira, piensa y opina. Podemos entonces hablar de un activismo educativo descentralizado que se mueve y se organiza rápidamente, en torno a un suceso o una actividad académica. En ese entorno, el profesor es llamado a facilitar un nuevo modelo para el cambio social. Y si usted, amable lector se mueve en el apasionante mundo de la educación ¿Aún se aterroriza cuando sus estudiantes usan el blackberry en su clase?


REFERENCIAS

* Comunicador Social - Periodista colombiano. Docente y Director del Programa de Publicidad de la Universidad Pontificia Bolivariana Seccional Palmira.

[1] Término apropiado por el autor para referirse al fenómeno de apropiación que hacen los jóvenes con sus dispositivos móviles: hacen parte de su vida y se convierten en una extensión de su cuerpo con el mundo que les rodea.

[2] Vizer, Eduardo Andrés. Sujeto móvil de la aldea global. Tendencias en la sociedad mediatizada, “Revista Mediaciones Sociales” No. 8, 1 semestre 2011, UCM, Madrid. Disponible en: http://www.ucm.es/info/mediars/MediacioneS8/Indice/VizerEA2011/vizerea2011.html

[3] Gómez Mont, Carmen (2010) “El sujeto comunicacional ante las tecnologías digitales. El caso de los pueblos indígenas de México”, XV Congreso Internacional de Filosofía, UNAM, Ciudad de México.


[4] Ibídem.

[5] Uso este verbo porque considero como educador, que no se debe “evaluar” al estudiante con una cifra numérica, sino valorar su nivel alcanzado dentro del proceso de aprendizaje.


[6] -Cristobal Cobo ( 2010 ) ¿Y si las nuevas tecnologías no fueran la respuesta? en Piscitelli, Alejandro et al. “El proyecto Facebook y la posuniversdad.Sistemas operativos sociales y entornos abiertos de aprendizaje”, disponible en: http://www.dreig.eu/caparazon/2010/05/07/pdf-proyecto-faceboo/págs. 131- 147

[7] Dahlgren, Peter “Jóvenes y participación política. Los medios en Red y la cultura cívica” en Telos 88, Fundación Telefónicaoctubre-diciembre 2011, Disponible en:


[8] Vizer, Eduardo Andrés. Sujeto móvil de la aldea global. Tendencias en la sociedad mediatizada, “Revista Mediaciones Sociales” No. 8, 1 semestre 2011, UCM, Madrid. Disponible en: http://www.ucm.es/info/mediars/MediacioneS8/Indice/VizerEA2011/vizerea2011.html

martes, 17 de abril de 2012

Una mirada al Séptimo Arte

Por Carlos Fernando Valencia P. *

Si usted es una persona que le gusta el cine habrá escuchado que a esta actividad se le denomina el séptimo arte, pero no por ello todo film debe ser considerado como arte. Muchas películas ni siquiera llegan al mercado latinoamericano y pasan sin novedad en el complejo mundo de la industria cinematográfica; algunas se convierten en simples productos para entretener al público y otras quedan en el recuerdo de pequeños y grandes por su calidad de contenido o producción.

El cine es arte en la medida en que representa la belleza del movimiento en imágenes, así como la pintura crea y mezcla los colores sobre superficies y la arquitectura une la belleza a lo práctico de construir un espacio y cubrirlo con materiales.

¿Pero qué es arte? No es fácil ponerse de acuerdo en una definición pero tampoco hay necesidad de inventar sobre lo que ya se ha dicho. Nos basta comprender que el arte es una actividad humana al considerarse como una virtud, disposición y habilidad para hacer algo (1) y bajo ese concepto hablar de “obra de arte” o de “obra bella” es lo mismo. Pero debemos acercarnos a la definición de otro concepto que suele asociarse con el arte: la belleza, y sobre esta relación también se han dado eternas discusiones.

Lo importante es entender que la idea de belleza (2) está relacionada a los principios estéticos y a la intuición del espíritu, evoluciona permanentemente y siempre estará sujeta a la subjetividad del ser humano. ¿Cómo reconocemos entonces si una película es una obra de arte? Bueno, creo que he tocado un campo complejo que no tiene una respuesta única, pero el objetivo de este artículo es aproximarnos al análisis de una obra cinematográfica, así como disfrutamos de un buen libro o nos deleitamos tocando una escultura con los ojos vendados.

Cuando se analiza el arte no hay normas ni reglas únicas para seguir, porque las apreciaciones pueden diferir entre artistas (autores) y críticos. En un aparte de un texto publicado en Internet leí el comentario de un profesor de bellas artes quien planteaba “En el arte hay reglas, pero hay que manejarlas con mucho cuidado. Lo que vale para medir, para saber si una obra concreta es bella, no sirve para medir otra distinta a la anterior. Por eso hablamos de indicaciones, de señales, que podrían decirte si una obra es bella o no lo es”.

En su primera proyección, la música, el sonido y la imagen de un film impactan de forma inmediata a un colectivo basado en la relación causa – efecto (el espectador asocia lo que ve y reacciona frente a lo que ve en el mismo momento), pero no por ello se puede afirmar que este bombardeo visual y auditivo influya a los individuos de igual forma. Esta lectura dependerá de la apreciación estética y la sensibilidad frente al tema que tenga el espectador cinematográfico y por eso es que algunas películas se quedan para siempre en la eternidad de la memoria. Bien lo plantea el filósofo e historiador Pablo Humberto Posada cuando dice que “el cine afecta no sólo los sentidos. También la sensibilidad íntima del hombre, capaz de vibrar con formas y contenidos, se ha visto tocada por la magia del cine. Y también el entendimiento y la voluntad, porque el ser humano no se mantiene inactivo ante lo que es capaz de activarlo.”(3).

La originalidad es otro elemento que se valora en una película. La repetición de escenas, guiones manidos y finales obvios, hacen perder la esencia de cualquier guión. El lenguaje cinematográfico ya está inventado y no es necesario escudriñar mucho para saber que con una buena adaptación y un sentido de innovación permanente, el cineasta puede volver una historia interesante. La personificación del autor y la forma del director de contar, de narrar y de poner en escena, marcarán la diferencia entre una buena obra y una mala, a pesar de que se trate de la misma historia. Y para muestra de ello pensemos ¿Cuantos films se han repetido una y otra vez a lo largo de la historia del cine? (Cito una de las que me acuerdo en este momento sin que ello signifique que sea una de mis favoritas: "La vida privada de Sherlock Holmes” - Billy Wilder 1970; “Young Sherlock Holmes” - Steven Spielberg 1985; “Sherlock Holmes” - Guy Ritchie 2010.) Antes, la belleza y el arte sólo se asociaban a las películas que mostraban la bondad de las criaturas, personajes nobles y heroicos.

Hoy desde el punto de vista comercial pareciera que fuera necesario que toda película evidencie seres pervertidos, repugnantes, feos física y moralmente, cobardes, pero modelos de todos los vicios. Pero no por ello lo feo no es arte. ¿Lo perfectamente feo, es decir, la representación de lo feo natural, no podría producirse conforme a los principios estéticos de su creador y ser considerado arte? ¿Lo feo por naturaleza no sería motivo de una creación bella, en la medida en que un producto artístico es un producto original?

Continuemos con el tema del análisis cinematográfico. Posada argumenta que “Hay películas cuyo visionado no causa placer, si por placer se entiende un sentimiento de bienestar o de agrado. Sin embargo por el impacto que causan en el espectador debido a la confluencia de sus elementos, decimos de ellas que son obras de arte”. (4)
Se piensa todavía que toda buena película debe emocionarnos. (5) En parte es verdad: al fin y al cabo somos seres humanos que sentimos, vivimos, gozamos y lloramos, pero no olvidemos que hoy la gente no se emociona ni se impacta tan fácilmente como lo hacía el siglo pasado y no porque nuestro estado corpóreo cambie, sino porque fenómenos como la generalización de la violencia, la degradación de los valores y la pobreza en aumento han dopado nuestra sensibilidad. (6)
Una buena película es una película de contenido; sin querer decir que la forma y el tratamiento tecnológico no sean importantes. Pero nótese que toda película finalmente muestra alguna verdad acerca de la naturaleza, de la condición humana, de la sociedad que, de no ser por esa obra cinematográfica, pasaría desapercibida a los hombres. También es cierto que el arte debe reflejar su época y los problemas de la misma. Pero una película no es buena por tratar problemas serios del mundo y de la vida sino, sobre todo, por tratarlos bien, o por presentarlos de manera interesante y honrada. Tampoco podemos aferrarnos a que la película nos dé soluciones a una determinada problemática social, pero el hecho de generar opinión y reflexión en torno a ella, cumple con el objeto mediático. (7)
Nunca olvidemos que el cine también es diversión. Una película de argumento es buena si la historia y los personajes están conformes con la realidad. Las películas que cuentan una historia deben procurar los menos fallos posibles en su trama, es decir, cuanto más lógico y natural resulte el conjunto de acontecimientos, cuanto más enlazados estén entre sí, más perfecta será la película.

También los personajes de una buena película no deben parecer muñecos, seres de cartón, falsos; por el contrario, deben parecer seres vivos. Por eso actores como Anthony Hopkins han inmortalizado personajes con una inteligencia terrorífica como el Dr. Hannibal Lecter (trilogía iniciada con El Dragón Rojo en 1981) gracias a sus dotes en la interpretación y asimilación actoral. Podemos entonces decir, que la verdad o la mentira de una obra de arte dependen de la manera, de la forma, que el autor las presenta. No hay temas unos más verdaderos que los otros. Lo que hace verdadero un tema es la forma que le da su autor.

Las buenas películas de género hacen jugar a los espectadores. Y cabe aclarar que los géneros son maneras de organizar algunos temas y que obedecen más a una estrategia de las distribuidoras de cine comercial: el amor, la guerra, la lucha contra el crimen, la vida en el lejano oeste, los acontecimientos recientes o de la vida real en la película documental, los grandes sucesos del pasado y sus celebridades en los filmes históricos, los hechos del futuro en las cintas de ciencia-ficción, el miedo en las de terror, suspenso, etc.

Si son maneras de organizar y tipificar los temas, quiere decir que poseen sus reglas, sus normas. Las películas de género no pretenden, pues, parecer verdaderas. Ofrecen a los espectadores unas reglas de juego: las del género. Si la película cumple a la perfección, y con ingenio, con esas reglas, el filme proporcionará un verdadero placer, pues el espectador habrá entrado en el juego y aceptará las normas del mismo; por ejemplo “creer que el héroe es invencible”; premisa propia a la vez de las películas de aventuras y de los westerns.

Pero hay buenas y malas películas de género. Las malas son rutinarias, simples copias, Se les llama películas de serie; por el contrario, las buenas poseen ingenio, parecen distintas, nuevas, aunque las reglas entre las que se mueven sean las del género. ¿Cómo debemos leer una película o hacer una apreciación cinematográfica?

Les ofrezco un camino sin que sea el único existente, pero que aplica en la práctica para el ejercicio académico. El método propuesto a continuación es traído del libro “Cómo se comenta un texto literario”, (8) y aplica bajo la premisa de que el cine es un arte como otro cualquiera y no se debe separar al cine del resto de la cultura.

El método tiene seis fases:

1. Lectura atenta de la obra o conocimiento preciso de la misma.
2. Localización de la obra cinematográfica.
3. Determinación del tema o temas de la película.
4. Determinación de la estructura.
5. Análisis de la forma.
6. Conclusión.

1. Lectura atenta de la obra o conocimiento precise de la misma.
Para la comprensión de la película es necesario:

• Fijar la atención en lo que estamos viendo y no ver distraídamente, para ello conviene tomar algunas notas.

• Describir el argumento (9) contribuye al mejor conocimiento de la obra cinematográfica. No se trata de un simple resumen o síntesis, sino de un desarrollo lo más completo posible, donde se fijen las distintas acciones, los acontecimientos en el mismo orden en el que han aparecido en la película. Los personajes principales, sus atributos, gestos y palabras más importantes, así como los diálogos esenciales.

2. Localización de la obra cinematográfica.
Localizar es fijar el lugar de una cosa. Por tanto, localizar una película consistirá en precisar qué lugar ocupa en la obra total de su autor. Se comienza por determinar quién es el director de la misma, fecha de la realización, etapa en la que debemos clasificarla y si el autor tiene distintas etapas en su obra cinematográfica. También es necesario determinar el género y/o el subgénero al que pertenece.

3. Determinación del tema o temas de la película.
El asunto o tema de una obra cinematográfica es el trasfondo de la misma. ¿Qué significa o qué quiere decir todo lo que sucede con los personajes? Hay algún mensaje o enseñanza que nos transmite el film? ¿Qué relación tiene con la sociedad o con el individuo?

 4. Determinación de la estructura.
Una obra no es un caos. El autor construye la obra, la va componiendo. Componer es colocar las partes de un todo en un orden tal que puedan constituir ese todo. Toda obra, por pequeña que sea, posee una construcción, una composición o una estructura precisa.

No podemos olvidar que las partes de una película se relacionan entre sí por lo que en un análisis cinematográfico debemos identificar a lo largo del film las unidades narrativas. Para ello recordemos que el código visual contemplas las siguientes unidades narrativas de la acción: secuencia, escena, toma y planos del encuadre.

El adecuado uso del lenguaje permitirá que el tema tratado esté siempre distribuido entre las partes de la obra. Esta distribución es lo que conocemos como la estructura de una película.

5. Análisis de la forma.La explicación de una obra consiste en justificar cada rasgo formal de la misma como una exigencia del tema, pues son inseparables. Hay que realizar el análisis de la forma o también llamado “análisis estilístico” partiendo del tema.

Desde el comienzo de la película se debe hacer un análisis lineal de todo aquello digno de mención que se va encontrando en el discurso desde el punto de vista lingüístico o retórico10. No hay que confundir forma con medios técnicos empleados (equipos, formatos, tecnología, etc.)

6. Conclusión.
Una vez estudiadas las fases anteriores, debemos elaborar un relato con todas ellas, que será la conclusión o síntesis de la lectura del texto cinematográfico. Los anteriores pasos sólo son una guía básica para elaborar el documento, pero la importancia radica en la revisión detallada del film en todos sus aspectos; por esta razón no se puede pretender hacer un análisis crítico viendo una sola vez la película; es necesario revisarla por partes, tal como lo hacemos cuando subrayamos un libro para luego regresar y afianzar una idea o simplemente repasar una cita favorita.


REFERENCIAS Y NOTAS AL PIE

1. Una de las definiciones del diccionario de la Real Academia Española.
2. Véase otra de las definiciones más aceptadas de este concepto: Propiedad de las cosas que hace amarlas, infundiendo en nosotros deleite espiritual. Esta propiedad existe en la naturaleza y en las obras literarias y artísticas. RAE 23ª. edición.
3. Posada, Pablo Humberto y Naime, Alfredo. (1997). Apreciación de Cine. Alhambra Mexicana, Cuarta edición. Página 45.
4. Ibid, páginas 57 – 58.
5. Entiéndase la emoción como la alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática.
6. He conocido por testimonios de los abuelos que hace 50 o 60 años era un escándalo social la muerte de una persona. Lamentablemente hoy para muchas personas es igual que pierdan la vida 5 o 10; pues al fin y al cabo el “ritual de la muerte” (especialmente la trágica) lamentablemente se ha vuelto un estado común con el que hay que convivir.
7. No olvidemos que el arte no presenta soluciones, le basta con manifestar las expresiones de la actividad humana y deleitar el espíritu.
8. Lázaro Carreter, Fernando y Correa Calderón, Evaristo. Cómo se comenta un texto literario. Proyecto QuadraQuinta/ creatividad y aprendizaje/ Cuaderno de apuntes/ http://www.quadraquinta.org/
9. El argumento es toda la trama que se entreteje entre los personajes. Explica el asunto de la obra literaria o de cada una de las partes en que está dividida y suele ponerse al principio de ellas.
10. Arte de bien decir, de dar al lenguaje escrito o hablado eficacia bastante para deleitar, persuadir o conmover.

* Es Comunicador Social de la Universidad del Valle y Especialista en Administración de la Universidad Icesi. Actualmente cursa segundo año de la Maestría en Comunicación Digital en la Universidad Pontificia Bolivariana en Medellín. Es productor audiovisual y gerente de Nueva Visión Films, Director del Programa de Publicidad de la Universidad Pontificia Bolivariana y ha sido docente de la Universidad del Valle Seccional Palmira, Colombia.